viernes, 5 de abril de 2013
jueves, 4 de abril de 2013
The Crawling Eye ( Reseña cinematográfica)
El otro día tuve ocasión de espeluznarme con una de esas desconocidas joyas del cine de serie B de los cincuenta, también conocida como the Trollenberg Terror, hecha con pocos medios y muchas y grandes ideas, y que me permito el lujo de recomendaros encarecidamente: el arranque es ya, y nunca mejor dicho como veréis, malignamente inquietante: dos escaladores aguardan a un tercero que asciende penosamente a comprobar una extraña nube junto a un picacho, cuando se oye un grito y cae al vacío. Sus colegas lo rescatan tirando de la cuerda de seguridad, y justo cuando van a cogerle uno de ellos grita y suelta la soga, que se rompe y deja caer al infortunado al abismo. Al reprocharle el otro montañero su actitud, le contesta delirante: su cabeza...¡ la tenía arrancada!
Esto da paso al viaje en tren por Suiza de las hermanas Pilgrim, la mas joven, bella y misteriosa, tiene poderes parapsicológicos que la impelen a quedarse en la parada de la aldea de Trollenberg, donde funestos rumores hablan de extraños sucesos ligados a la ominosa aparición de un raro girón de niebla inmóvil y adherido a la cumbre del cercano monte. Un observatorio cercano ha detectado que es radiactivo -Ah, Hiroshima, cuánto, pero cuánto terror te debemos- y envía una expedición cientifica a estudiarlo. Por supuesto ninguno regresa vivo...¿o sí? Uno de los estudiosos es hallado sin cabeza, y otro aparece mas tarde semiidiotizado y violento, pues intenta asesinar a la guapa médium que se ha pasado media peli en trance murmurando incoherencias apocalípticas, al ser detenido, es golpeado y se advierte algo pavoroso: no sangra. Al tratar de escapar, es abatido y su cadáver se descompone como si llevase muerto desde el día de su desaparición: sublime, ¿no os parece?
Y qué decir de los marcianos, venidos de Dios sabe qué misteriosa dimensión: Se ocultan en esa extraña neblina, pero al final hacen su aparición, como debe ser, supurantes de horror: un extraño ojo enmedio de un repugnante soufflé de sesos fermentados, del que salen unos ctulhuanos tentáculos decapitatorios...¡terrible! Al final, y previsiblemente, ganan los buenos, ¡pero a que precio! La peli como se ve, mezcla sabiamente diferentes tipos de terror: horror cósmico, radiactividad muy de la época, detectives psíquicos, muertos vivientes, psicópatas mutilantes...toda una sinfonía del miedo que habría sido muy del gusto del innombrable maestro de Providence HPL, de no ser porque aborrecía el cine y todo lo que oliera a modernidad, como Nos, en parte, sus dignos discípulos. Solo me resta desearos que os caguéis de miedo, pues para eso se hizo este vetusto aunque efectivo filme. Miraros también el homenaje homónimo de los Misfits en Youtube a esta rara perla del celuloide, ¡os molará! (http://www.youtube.com/watch?v=JNn24wZmcfc)
Shlomo lkhoon ya bree shub niggurath ya bree lilyo....(no leáis esto en voz alta, una vez conocí a alguien que lo hizo y hoy trabaja de profesor de idiomas...¡fue horrible!)
lunes, 1 de abril de 2013
Cerebrines (Reseña de the brain that wouldnt die)
Ayer tuve ocasion de ver una de estas pelis raras, raras, raras que me gustan a mi, de ciencia ficción serie B de los EEUU,esa amada patria cultural a la que todos odiamos tanto, Rodada casi sin presupuesto ni medios en el año 62, y ello en tan solo 13 siniestros días. Y es que uno, que creía haber visto, no naves ardiendo mas alla de Orión, ni la ópera de Tanhauser, pero sí una buena dosis de fantascience vintage, desconocía por completo la existencia de esta joya oculta hasta ahora entre los légamos del internés. Se trata de 'The Brain that Wouldn´t Die'-como no creo que haya versión al castellano lo traduciré por 'El Cerebro que no moriría'.
El argumento y su desarrollo son bastante previsibles-es serie B, no Einsenstein, cojoneh!- Un científico loco, cirujano él ,ha estado haciendo experimentos con pacientes humanos, relativos al trasplante de miembros, por su cuenta y en secreto. Está convencido de la factibilidad de un trasplante de cabeza, frente a sus colegas conservadores, pacatos y cortos de miras, comme il faut, cuando, mira por dónde, yendo en coche (esas fábricas móviles de paralímpicos) con su atractiva novia, sufre un accidente y ella resulta decapitada. Rápidamente el atractivo y byroniano doctor, sin demasiado escrúpulo ni alaraca recoge la flamante pieza anatómica y la lleva a su laboratorio oculto del sótano (¿dónde sino?) en el que a través de un curioso suero revitalizante de su invención consigue resucitar y mantener con vida al despojo de su novia.
Tengo que reconocer que la escena de cuando la cabeza de la joven, tocada con una especie de albo pasamontañas, rodeada de catéteres,vías y cables,y reposando en una bacía rezumante de un liquido con la textura y aspecto de la sangre -no olvidemos que es cine en blanco y negro- se despierta -por llamarlo de algun modo- y empieza a ser consciente de lo que le está sucediendo, es de una increíble y enfermiza angustia. El sadismo y la depravación a la que a veces llega la ciencia se plasman genialmente en los dialogos semiexistenciales que esta no-persona mantiene con el ayudante del cirujano: un pobre hombre al que el médico trasplantó el brazo de un cadáver -presentado con un aspecto horrible y marchito-. Mientras, el cirujano de marras se dedica a buscar para ella -la cabeza, bien sur- un cuerpo perfecto a la que acoplarla.
Otro rasgo interesante de la cinta que ya habréis notado es su estupenda atmosfera lovecraftiana que aúna terror y ciencia-ficción, presente no solo en lo del argumento del insano horror experimentado por un cerebro humano mantenido artificialmente con vida, que se puede encontrar por ejemplo en el cuento 'The Whisperer in the Darkness' -El Susurrador en la Oscuridad-, o en la gradación del horror a partir de esa extraña puerta con cerrojos y candados a la que todos los personajes se refieren con medrosos eufemismos y contra la que se dan golpes desde dentro cada vez mas fuertes, y que alberga uno de los primeros experimentos -fallidos- del doctor, al que hay que alimentar ocasionalmente, y que al final de la película se nos mostrará en todo su abominable delirio, sino tambien en el socarrón y punzante humor negro presente en algunas escenas, como cuando el médico llega a su casa con la cabeza de la novia envuelta en su chaqueta y lo primero que vemos que tiene en el salón es una enorme y marmórea cabeza griega de Palas sobre el piano...o como cuando decide irse a un anodino certamen de misses a buscar el perfecto cuerpo. Al final el mefistofélico galeno decide engañar a una conocida modelo que ha resultado desfigurada con ácido por un amante celoso a la que ofrece restaurar su antigua belleza. Es interesante la escena en que ella le comenta haber desarrollado una fobia a los hombres y saca veladamente a la palestra su lesbianismo, dixit critica que es una de las pocas pelis donde se toca este tema, siquiera tangencialmente.
El final no lo voy a destripar...tenéis que verlo vosotros, aunque sea previsible que no acabe bien, es una peli de horror, ¿no? Como véis los personajes parecen sacados de la parada de los monstruos en su enferma fascinación por la deformidad y la mutilacion, y el desarrollo de la peli recuerda a la estupenda y vetusta cinta française de 'Les Yeux sans Visage' -Los Ojos Sin Rostro- de G. Franju, puesta de moda otra vez por lo del trasplante de cara a Isabelle Dinoire, realizado no hace mucho en France. Para concluir os deseo que perdáis la cabeza por esta peli, y que os sorprenda, maraville, angustie, y aterrorice como lo ha hecho avec moi, escucharos luego unos temitas de los Misfits, para quitaros posibles secuelas pesadillescas. Realmente,un hallazgo digno de incluirse en el Apocalypse Culture, ese genial catálogo de aberraciones posmodernas de A. Parfrey. Valete omnes, nil sumus...
miércoles, 27 de marzo de 2013
IN MEMORIAM – ALVIN LEE
El otro día, 7 de marzo, falleció
a los 68 años, el gran guitarrista ALVIN LEE, líder del grupo
de rock TEN YEARS AFTER.
Nacido en Nottingham (Inglaterra), Alvin Lee comenzó a tocar la guitarra
a los 13 años, y el punto cumbre de su carrera lo alcanzó (cuando
tenía 25 años) en el famoso festival de "Woodstock", en agosto
de 1969, en el que interpretó un célebre solo de guitarra
“I’m Going Home”.
http://youtu.be/fJ5qFu9I4sw
(El mismo tema “I’m Going Home" lo podéis escuchar aquí,
con un refrito de imágenes del músico y del Festival)
http://youtu.be/UGV-CBhnC1w
Fue, sin lugar a dudas, “la guitarra mas rápida de
Woodstock” como se le ha definido, a modo de epitafio
póstumo.
Cuando veo estas clásicas imágenes de su
interpretación en el Festival de Woodstock
(“3 Days of Peace & Music”, 15 a 18 de agosto
de 1969, al que asistieron casi medio millón de hippies)
y oigo sus punteos de guitarra, aún se me ponen los pelos
de punta, pese a lo mucho que ha llovido desde entonces.
La nostalgia me hace divagar y vagabundear por
entre las sensaciones que me produjo en la adolescencia
aquella generación que anunciaba vientos de cambio, su
concepción de la vida, su música, su colorida vestimenta,
sus cabellos largos, con la que, en cierto modo, me sentía
identificado.
El guitarrista grabó más de veinte discos, uno de los más
conocidos de ellos, "On The Road To Freedom", que grabó
en 1973 con la colaboración de artistas de la talla del
ex Beatle George Harrison y Ron Wood, de los Rolling Stones.
Aquí lo podemos ver en un concierto de Ten Years After
en Essen. (Alemania) en septiembre de 1978 interpretando
otro clásico de su repertorio: “Help Me Baby” un arrastrado
y emotivo blues que comienza con Alvin Lee tocando la armónica
http://youtu.be/GF7pjA7nCWo
Alvin Lee forever
Inda Palace Flowers


